EVANGELIO
PARA EL 22 DE FEBRERO
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 1-12
Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se
supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta.
Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no
podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba
Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo
Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: - «Hijo, tus pecados quedan
perdonados.» Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus
adentros: - «¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién
puede perdonar pecados, fuera de Dios?» Jesús se dio cuenta de lo que pensaban
y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil:
decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle
"levántate, coge la camilla y echa a andar"? Pues, para que veáis que
el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados
... » Entonces le dijo al paralítico: - «Contigo hablo: Levántate, coge
tu camilla y vete a tu casa.» Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y
salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios,
diciendo: - «Nunca hemos visto una cosa igual.»
Palabra del Señor.